En la onda de ganar dinero en Internet la gente a veces se niega a ver la verdad. Ya viste que puede ser porque a veces la verdad no es bonita o porque los fraudes son más fáciles de hacer.
Hoy comentaré acerca de la que podría ser la razón principal de que te niegues a ver la verdad y te comprometas con un fraude hasta la muerte.
He visto gente hablar, callar, trabajar, delinquir y hasta casarse por esto. Me refiero por supuesto, al ego.
Imagina una oportunidad de humo. Se oye tan hermosa que simplemente no puedes creer que los demás no salten junto contigo para seguir la oportunidad.
Cuando alguien te dice que estás mal y que eso no va a funcionar, realmente hasta sientes lástima por ese pobre que seguirá trabajando mientras tú disfrutas de las mieles del éxito.
El tiempo pasa. Las cosas no salen como te habían dicho. Ya has gastado mucho y has invitado a mil gentes, pero nada parece funcionar.
Aquí muchos pondrían en tela de juicio la efectividad de un sistema, pero hay quienes simplemente no lo quieren ver.
Ellos también se dicen internamente “Esto no puede estar pasando…”.
Y lo hacen porque después de burlarse de los pobres sonsos que seguirían trabajando y de las pocas luces de todos por no ver una oportunidad cuando se les presenta, la perspectiva de que todos se den cuenta de que la “oportunidad” es de humo parece realmente abrumadora.
¿Te puedes imaginar la cara de todos diciendo “Te lo dije…”?
Hay personas que no. Tal vez incluso inconscientemente se niegan a ver la verdad porque la alternativa es, simplemente, insoportable.
Aunque no debe ser bonito, también hay que aprender a aceptar los errores y hasta reírte de tus loqueras. Siempre será mejor que seguir hasta la muerte con algo que no funciona.
La verdad afectará tu ego más que cualquier otra cosa, especialmente cuando te muestra tus defectos y errores, pero solo necesitas un poco de práctica para que todo se te resbale.
El ego nunca valdrá más que tu tiempo y dinero. Si las cosas salieron mal, acepta tus pérdidas y retírate. Eso lo hacen los empresarios todos los días. No hay por qué avergonzarse, son gajes del oficio.
Así es como funcionan las cosas en el mundo empresarial. Las mercados caen, las modas pasan y la gente toma malas decisiones. Un buen empresario no es el que nunca toma malas decisiones, sino el que no permite que su ego le cueste más de lo mínimo necesario.
Claro que la próxima vez no seas tan insistente con las oportunidades de humo… así tu ego no saldrá muy raspado si todo se va al caño.
Así que resiste los consejos del ego; créeme, es el peor consejero que te puedes encontrar. El ego es emoción, no tiene nada que ver con la inteligencia. La razón se puede nublar, pero puedes ver la verdad si te das a la tarea de hacerlo.
Para eso tienes cerebro.
Mañana verás otra razón que nubla el juicio.
Recuerda suscribirte al blog para que no te pierdas ninguna entrada y que te lleguen a tu correo electrónico. Inscríbete al blog aquí.
¿Puedes identificar que funciona y que no? No todos los sistemas para hacer dinero en Internet son engaños o fraudes. Generar ingresos es posible, solo requiere educación, trabajo y muchas ganas.
Mostrando entradas con la etiqueta decision. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta decision. Mostrar todas las entradas
martes, 28 de junio de 2011
La venda más difícil de quitar
Etiquetas:
decision,
ego,
empresario,
errores,
fraude,
ganar dinero,
oportunidad,
razon
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Cuando Hay Demasiadas Opciones II
Bien, después de una celebración un poco larga (para eso parece que nos pintamos solos), hay que ver qué hacer cuando hay varias opciones.
En la entrada pasada viste que hay que elegir algo y probarlo. Esa es la única manera que conozco de realmente saber, de primera mano, lo que pasará si haces o no haces algo.
Sin embargo, cuando hay muchas opciones y éstas cuestan más dinero del que puedes disponer a la ligera, la cosa se pone más entretenida.
Cuando alguna tecnología, software o libro cuestan unos cuantos dólares puedes probar las que quieras pero, ¿qué pasa cuando comprar o utilizar “eso” te va a endeudar?
Aquí lo primero es investigar. Tal para las demás cosas te conformes con una opinión. Aquí no. Hay que sacar muchas. Buenas y malas. Ya con esos datos, considera lo siguiente:
Reputación
Hay personas en las que confío y uso y recomiendo sus productos. Esto porque los he probado y realmente me han dado lo que esperaba. Un producto con buena reputación muy probablemente te dará buenos resultados, ya que está respaldado por resultados anteriores.
Aún así, no caigas en lo primero que veas; hay que checar otras cosas, como:
Garantía
Los productos que utilizo y que me han servido tienen garantía. Si el que lo desarrolló se avienta a ofrecer una garantía de su producto, es buena señal. No siempre significa que la cosa es buena, pero al menos no tienes riesgos.
La gran mayoría de los buenos productos cuentan con periodos de prueba, versiones reducidas y garantías que hacen más fácil tomar la decisión. Si no la tiene, tal vez no sea una buena opción para ti.
¿Cuanto vas a ganar?
En productos de bajo costo no importa mucho… si no ganas nada lo peor que puede pasar es que te tomes unas cuantas cervezas menos o que no veas un par de películas en el cine.
Sin embargo, cuando vas a hacer una inversión grande es necesario que te de rendimientos a corto plazo. A mí no me importa gastar 1,000 dólares si sé que el mes que viene voy a ganar 1,200; aún cuando la ganancia sea muy poca. A fin de cuentas, estoy recuperando mi inversión y una pequeña ganancia. Es más, con recuperar los 1,000 me doy por bien servido.
Antes de comprar algún producto caro asegúrate no solo que puedas costearlo, sino que también te dé a ganar en el corto plazo; de otra manera, mejor busca otra opción.
Aunque va a depender mucho del tipo de negocio que tengas, si tomas en cuenta estas 3 cosas ya vas pisando terreno más firme. Todo se puede oír muy bonito cuando lo lees en una carta de ventas bien hecha con mil testimonios de maravillas, pero tienes que tomar en cuenta otras cosas.
El chiste es mantenerte en movimiento.
En la entrada pasada viste que hay que elegir algo y probarlo. Esa es la única manera que conozco de realmente saber, de primera mano, lo que pasará si haces o no haces algo.
Sin embargo, cuando hay muchas opciones y éstas cuestan más dinero del que puedes disponer a la ligera, la cosa se pone más entretenida.
Cuando alguna tecnología, software o libro cuestan unos cuantos dólares puedes probar las que quieras pero, ¿qué pasa cuando comprar o utilizar “eso” te va a endeudar?
Aquí lo primero es investigar. Tal para las demás cosas te conformes con una opinión. Aquí no. Hay que sacar muchas. Buenas y malas. Ya con esos datos, considera lo siguiente:
Reputación
Hay personas en las que confío y uso y recomiendo sus productos. Esto porque los he probado y realmente me han dado lo que esperaba. Un producto con buena reputación muy probablemente te dará buenos resultados, ya que está respaldado por resultados anteriores.
Aún así, no caigas en lo primero que veas; hay que checar otras cosas, como:
Garantía
Los productos que utilizo y que me han servido tienen garantía. Si el que lo desarrolló se avienta a ofrecer una garantía de su producto, es buena señal. No siempre significa que la cosa es buena, pero al menos no tienes riesgos.
La gran mayoría de los buenos productos cuentan con periodos de prueba, versiones reducidas y garantías que hacen más fácil tomar la decisión. Si no la tiene, tal vez no sea una buena opción para ti.
¿Cuanto vas a ganar?
En productos de bajo costo no importa mucho… si no ganas nada lo peor que puede pasar es que te tomes unas cuantas cervezas menos o que no veas un par de películas en el cine.
Sin embargo, cuando vas a hacer una inversión grande es necesario que te de rendimientos a corto plazo. A mí no me importa gastar 1,000 dólares si sé que el mes que viene voy a ganar 1,200; aún cuando la ganancia sea muy poca. A fin de cuentas, estoy recuperando mi inversión y una pequeña ganancia. Es más, con recuperar los 1,000 me doy por bien servido.
Antes de comprar algún producto caro asegúrate no solo que puedas costearlo, sino que también te dé a ganar en el corto plazo; de otra manera, mejor busca otra opción.
Aunque va a depender mucho del tipo de negocio que tengas, si tomas en cuenta estas 3 cosas ya vas pisando terreno más firme. Todo se puede oír muy bonito cuando lo lees en una carta de ventas bien hecha con mil testimonios de maravillas, pero tienes que tomar en cuenta otras cosas.
El chiste es mantenerte en movimiento.
Etiquetas:
decision,
ganar dinero,
opciones,
productos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)